martes, 23 de septiembre de 2014

Ser un tiralíneas sólo porque me gustas

(Fotografía por Helmut Newton)


Busco la señal:
una pestaña expulsada
de tu atmósfera o
el chasquido de tus dedos
a mi plexo solar.

Trato de seguirle el paso
al músico neurótico de tu respiración
y así quizá logre inhalar
el polen de tu caos.

Nunca supe llenar de flores
los caminos de los tipos
que me humedecen las sílabas:  ¡Ah! ¡Oh! ¡Ah!

Las palabras no me funcionan y
sólo puedo ser un compás amorfo
que agita cada vez más
mis ganas de encajarle
los dientes a tus pantorrillas.

Vení y acóstate hoy conmigo.

Mañana ya no querré volverte a ver.

domingo, 24 de agosto de 2014

Canto dominical

Soy un argonauta
enviado a las entrañas
de tu silencio
para hacerme el seppuku.

Creíste que moriría
y yo salí más viva
de allí.

Pero te degollaré.

lunes, 9 de junio de 2014

Precoz

Aquí estoy succionando silencio.

No te preocupes,
los intestinos son alforjas de hule
sin extremo cerrado.

Una nube aspirando mierda
que al final eyaculará en tu cara.

Ya ves querido como yo sí te amo.

jueves, 5 de junio de 2014

Memento mori




I

Ya nadie recuerda a sus muertos
entre los cadáveres vivos
y vahos de panteones urbanos.
deslucida la luna
emerge entre los aullidos
de los poetas nocturnos,
y mastica una canción de cuna
detrás de su propio sepulcro.

II

Se aburre Dios,
se aburre Satán
y en un museo de cera
resplandece el polvillo
de la mugre
y los dedos llueven
dentro de mi cajón
cocinando mis ecos
en sales de rubíes
y cráneos como pajareras
de infinitos desvelos.

III

Dulce madre angustiada
que envías huestes de buitres
agoreros a reventarme la tráquea
¡Rigurosa como una puta en celo!
Hoy es noche de carmines
y poemas viejos,
desnúdate,
mis manos abrazarán tu garganta
Y tus sílabas serán propiedad
del infierno.

IV

¡Tierra!
eres el mausoleo
de migajas de huesos
y tus fauces
arrojan huestes de gusanos
que se llevan
la memoria de los que
seguimos vivos.

V
Se enroscan las púas
del dolor
en mi espina dorsal…
A lo lejos unas ancianas gritan
y su aliento a vómito
esparce por la aurora boreal
que un loco se ha suicidado
desde Mondragón.

VI

La pesadilla de un difunto
es alabanza al cielo,
el clamor del averno
y la espera del purgatorio.
la maldad está en la superficie
se desliza sigilosa por los pétalos de una rosa
que esconde sus raíces
de lápida.

VII

Niña de rostro pálido
tu barca está por partir
entre océanos de cruces,
veladoras que marcan
tus piecesitos
de ceniza
y flores que los árboles
lloraron
al verse desalojados
de tus pupilas de princesa dormida.


VIII

Viejo péndulo
que observas
la soga que cuelga
tras la puerta
en esos extraños días
en que paso frente a ella
y le acaricio las curvas
con una mano
que no es mi mano,
y la veo con unos ojos
que no son míos,
y la presiento con una vida,
que no es mi vida…

¿Cuándo acabarás el juego
y me dirás que en realidad,
ella nunca me dejó ir?

miércoles, 21 de mayo de 2014

Los arcabuces de la aurora

El diablo se sacude
las enaguas y en su torbellino
de entrepierna,
reseca las gotas de tinta
que quedaban escondidas
en las rendijas de la librera.

Solamente escucho
el crujir de unas teclas
que señalan con la punta
de la mala ortografía
mi sien llena de tedio
y la morbosidad de mi
apellido para conocer
los mundos recorridos
diariamente.

Los periódicos engañan,
la televisión hace pastar
todas las noches
y los diamantes no son más
que las babas de un banquero
petrificado en sus corbatas.

¿Acaso olvidaron tu nombre?

¿Acaso recordarán el mío?

Mi vecina reclamaba propiedad
en los sótanos,
ella estaba empalada
con un rótulo que mi abuela
pasó pintando sin querer.

Los días disparan mucho,
el parque se quedó
con las inertes sonrisas
y un poco de almidón en los rosales.

No me gusta leer,
porque me sangra el corazón.

Solo mantengo los ojos
pegados al techo y
respiro el carbón que salta
de los volcanes que dejé
en las suelas de los zapatos.

Quiero un plato de buena comida
y saber que mañana
romperé de nuevo la alcancía
para conspirar.

Mojo mi meñique con un poquito de coñac
y el dedo medio se lo dejo
al azar y su cacofonía.

¿No escuchas los bombazos?


Campo de cuervos

Mi voz es un niño extraviado
dentro de la garganta,
un trolebús empotrado
en la vena de mi corazón.

Tú me observas con tus
ojos de ave buscando una
patria lejana y ajena,
y a veces me ves pasar 
y tratas de engañarme como se
le engaña a los infantes
con el verano en el invierno
al mismo tiempo  que se le entrega
un puñado de estrellas de metal
para inscrustárselas en la melancolía.

Ya no eres la flor que
viaja por mi fluidos,
ya tu frente es un pañuelo blanco
a donde nunca llegaste, pero
desde donde siempre te vas.

No hay más rostros cándidos
que te pueda mostrar y que
hagan trepar por tu cuello
la dulzura de un instante.

Ahora tengo los brazos llenos
de retazos de furia,
mis piernas son piromanía
para los poemas que guardas
en el cajón debajo de tu cama.

Mi nombre está catatónico
en el techo y mi mente está recibiendo
inyecciones letales desde tus falanges.

Aquí ya solo hay
sangre corcoveando
y bruma deseando ser serpentina.

Adiós, para siempre adiós.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Negativo

Pierdo la batalla
ante los agujeros del techo
yo sentí que aspiraba su vacío
y los que me comen son ellos.

viernes, 2 de mayo de 2014

Arpegios de víboras

Abren sus bocas de mármol
para golpear a la sangre y
guerrear con fantasmas.

Van de frente, vienen de espaldas,
cuecen sus dedos y levantan vuelo
con sus alas de palo.

La cuerda tal, traste tal, tonada tal,
sus párpados violáceos chorrean
mi lengua muerta.

Hoy descubrí que mi amante tiene un garfio
y me besa con un ojo abierto
con su pupila que brilla como un cuchillo
partiendo la melodía.

Dedo medio en cuerda uno, mano derecha relajada,
ellos y ellas pronuncian mi nombre
y me muerden el hombro y siento su aliento de hienas,
S.O.S. en botella de ácido.

Lo siento, perdón, lo siento, perdón, lo siento
quiero hervir tu aorta en mi tazón de leche y
sorber pentagramas.

Ya no me invitarán a su mesa ni me tocarán la rodilla
para sentir mi hueso roto.
Mientras se ríen y se asolean,
de este lado hay una canción que tuvo que huir
por la puerta de atrás.


Víboras.

martes, 8 de abril de 2014

Arrancacebollas (borrador)

Me gusta ver a las mujeres por las avenidas y las calles manejando sus motos. Las veo como esos piratas aguerridos manejando su barco, como esas aves rapaces sobrevolando el mundo. Me gusta verlas no importando si la moto es chica o es de esas motos que dan miedo por su sonido al pasar. Me gusta verlas porque les da el viento en la cara y no se esconden, ajustan bien su casco o se despeinan. Me gusta ver sus muslos rozando los costados de la moto, como serpientes ajustándose al tronco de cualquier árbol. Se ven hermosas y rudas. Se ven femeninas y rudas. Se ven tiernas y rudas.

Me gusta ver a las mujeres manejar sus motos y tener un compañero atrás, sujetándose como la lágrima que tiene miedo de despegarse del ojo para no morir.

Me gusta ver a las mujeres manejar sus  motos y llevar a su pasajero amarrado a su cintura como si estuvieran jugando arrancacebollas. Me recuerdan al tiempo y las palabras.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Polvo de estrellas

Aquí no se trata de reescribir historias, tampoco se trata de reinventarse, no se trata de revalidar, de recomponer, de restaurar.

No hay re. Hay sol.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Mi bosquejo (borrador)

Mi cuerpo es ancho como la vela
de un barco, para derrotar
al viento y al golpe incesante del mar.

Mi mente es el mar
con furia, con calma,
con visiones de abismos
y luces de anguila.

Mi lengua es anguila
eléctrica, centelleante,
caricia en arenas
y saliva en territorios de sal.

Mi lágrima es de sal,
amarga, obscena,
de invierno y verano,
que cae, como bala de cañón.

Mi cabeza fue hecha
de la bala de un cañón,
explosiva,
certera y nunca perdida
en el campo estelar.

Mis pies son el campo estelar
por eso el mundo nunca
me alcanza
para los pasos.

Los pasos que doy
son de lazo fuerte
nunca de encaje y caja
tosca, como la tierra.

Soy de la tierra,
del mar, del cañón, de la sal,
de la luz y del rostro
nocturno del universo.

Yo desnuda, soy el universo.

martes, 25 de febrero de 2014

Marea alta.

Hoy he visto a las olas de la imbecilidad
treparme por la frente y por los puños
destruyendo la poca fe
que le tenía a los latidos.

Me voy a sacar un ojo.

martes, 11 de febrero de 2014

Ejercicio poético en inglés.

My feet are crying inside
the cave of a shoe/
I look down the earth
and found hell
in the heart of a flower.


Walk is not allowed here.

martes, 28 de enero de 2014

Lo complejo de un poema sencillo

Me sugeriste que escriba un poema sencillo. Que trate con palabras sencillas. Esas palabras que alcancen un mundo a veces sordo, a veces atento, como si pudiera hacer llover en todas partes y la primavera fuera una sola en la frente de cada uno. ¿Y cómo se hace? Primer intento: Me gusta observarte cuando duermes. Cuando parece que todo se calla afuera y todo me hace bulla adentro. Segundo intento: Estoy observando la taza de café quedarse congelada mientras tengo palabras hirvientes a flor de lengua. Tercer intento: Esto no es un poema sencillo.

Acá tenemos el sol,
acá podría acabarse el verso.

La poesía desenreda cabelleras,
y yo me enredo entre nubes
dejando caer mi ropa interior
a los pies de tu complejidad.

¿Lo ves?